Capítulo 11: Fiestas, tradiciones y folklore — El alma viva de Morés
En Morés, como en tantos pueblos aragoneses, las fiestas y tradiciones no son un adorno del calendario: son el latido del pueblo. A lo largo del año, sus habitantes se reúnen para honrar a sus patronos, celebrar las estaciones, mantener vivas las costumbres heredadas y reforzar los lazos de comunidad que dan sentido a la vida rural. Este capítulo recorre el ciclo festivo y las tradiciones más arraigadas de Morés, desde las fiestas mayores hasta los ritos más cotidianos.
San Félix: el patrón de Morés
El centro del calendario festivo de Morés es la celebración en honor a su patrón, San Félix, cuyas fiestas mayores tienen lugar el último fin de semana de mayo, aunque el chupinazo que da inicio oficial a los festejos se lanza el fin de semana anterior. Durante varios días, el pueblo se llena de actos religiosos y profanos: procesión en honor al santo, charangas, orquestas nocturnas y espectáculos taurinos, estos últimos de gran popularidad entre los vecinos y visitantes de toda la comarca.
La ermita de San Félix, ubicada en las afueras del pueblo, es el espacio devocional asociado al patrón. Se trata de una obra de mampostería de planta rectangular con cabecera plana y cubierta con bóveda de lunetos. Su historia incluye un episodio singular: a finales del siglo XVII, el interior de la iglesia fue pintado totalmente de negro, cubriéndose sus paredes con escenas de caza, lo que la convierte en un ejemplo peculiar dentro del patrimonio religioso local.
La Virgen del Rosario: fiestas de otoño
El primer domingo de octubre se celebra en Morés la festividad de la Virgen del Rosario, que da lugar a otro fin de semana festivo con actos religiosos y profanos. Esta celebración marca el inicio del otoño y reúne a vecinos y emigrantes que regresan al pueblo para participar en las procesiones, las comidas populares y los bailes tradicionales. La devoción al Rosario está profundamente arraigada en la comarca de Calatayud, donde numerosos pueblos comparten esta celebración otoñal como uno de los momentos más emotivos del año.
San Antonio y su ermita: devoción a lo largo del año
Morés cuenta además con la ermita de San Antonio de Padua, situada a la entrada del pueblo viniendo desde Sabiñán, que tiene su propia historia patrimonial: fue costeada a expensas de la familia Sancho y Gil, que la destinó originalmente como panteón familiar.
El ciclo invernal: San Antón, San Babil y los Reyes Magos
En enero, Morés celebra las hogueras de San Babil y San Antón, tradición muy extendida en los pueblos aragoneses que marca el inicio del año con fuego y comunidad. Las hogueras congregan a vecinos de todas las edades en torno al calor y la conversación, recuperando una costumbre que tiene raíces en ritos paganos de purificación y renovación invernal. El 5 de enero, como en toda España, los Reyes Magos recorren las calles del pueblo entregando regalos a los niños en el pabellón municipal.
Carnaval, Quintos y Todos los Santos
El Carnaval es otra de las fechas señaladas en el calendario moresano, con una noche de disfraces que reúne a grandes y pequeños. La celebración de los Quintos, jóvenes que cumplen la edad histórica del servicio militar, es otra costumbre que pervive como rito de paso y celebración de la juventud del pueblo. La festividad de Todos los Santos se celebra con una "terrorífica noche de disfraces para todos los públicos", adaptando la tradición a los tiempos actuales.
La Carrascada: la andada popular del pueblo
Entre los eventos que más participación generan en Morés destaca "La Carrascada", una andada popular que convoca a vecinos y visitantes en torno al senderismo por el entorno natural del municipio. Su éxito es tal que, según el propio Ayuntamiento, "¡siempre agotamos dorsales!", lo que da muestra del vigor de la vida asociativa y del arraigo de las actividades al aire libre en la cultura local.
Folklore y música: la jota aragonesa
La música y el baile forman parte inseparable de las fiestas de Morés. La jota aragonesa, presente en todas las celebraciones patronales, es el hilo conductor que une generaciones y mantiene viva la identidad cultural de la comarca de Calatayud. La comarca ha sido históricamente referente en cultura tradicional y folklore aragonés, y Morés participa de esa herencia con la interpretación de jotas, rondallas y cantos populares en fiestas y romerías.
Hace unos años el pueblo contaba con su propia banda de música, que participaba en los actos festivos y reforzaba la dimensión cultural de las celebraciones locales.
Las cuadrillas de amigos, que organizan comidas, verbenas y actividades durante las fiestas, son el núcleo social que garantiza la continuidad de las tradiciones año tras año.
Patrimonio inmaterial: memoria viva del pueblo
Más allá del calendario festivo oficial, Morés conserva una rica memoria oral y un patrimonio inmaterial que incluye relatos sobre personajes locales, costumbres agrícolas, recetas tradicionales y episodios históricos transmitidos de generación en generación. La figura de las hermanas García Estrada, nietas de José María Huici (periodista y dramaturgo romántico que estuvo relacionado con Morés por su matrimonio con Carmen Martínez Zorrilla) y eran conocidas como "Las Huizas", que daban clases gratuitas a los vecinos del pueblo, es uno de esos recuerdos que forman parte de la identidad colectiva moresana y que merecen ser rescatados del olvido.
Fuentes consultadas
- Ayuntamiento de Morés – Las Fiestas
- Torre Albarrana Calatayud – Morés (Cultura popular de la Comunidad de Calatayud, José Ángel Urzay Barrios, 2006)
- Ayuntamiento.es – Morés: fiestas y tradiciones
- Folclore en la Comarca de Calatayud
Descargo de responsabilidad
Nota: Este capítulo ha sido generado mediante IA, tiene carácter divulgativo y se apoya en fuentes oficiales del Ayuntamiento de Morés y publicaciones sobre cultura popular de la comarca de Calatayud. Para información detallada sobre el programa de fiestas de cada año, consúltese la web oficial del Ayuntamiento de Morés.






