Capítulo 13: Morés en el siglo XXI — Entre la tradición y los retos del futuro
Morés llega al siglo XXI como un pueblo vivo, con historia, con carácter y con una comunidad que trabaja para mantener activo un municipio de poco más de 300 habitantes en el valle del Jalón. Como tantos pueblos rurales aragoneses, afronta retos enormes: la despoblación, el envejecimiento, la distancia a los servicios y la necesidad de reinventarse sin perder su identidad. Pero también cuenta con activos poderosos: un patrimonio histórico excepcional, un entorno natural protegido, unas infraestructuras notables para su tamaño y una comunidad comprometida con el futuro del pueblo.
Una población estable pero reducida
Según los datos del Gobierno de Aragón, Morés cuenta en la actualidad con 304 habitantes, cifra que lo sitúa entre los municipios pequeños de la comarca de Calatayud pero por encima del umbral de los 100 vecinos que caracteriza a los municipios en riesgo severo de despoblación. La alcaldesa del municipio en 2026 es Azucena Lozano Serrano. La evolución demográfica de Morés refleja la tendencia general del mundo rural aragonés: en 2025 la despoblación se agudizó en Aragón hasta el punto de que 209 municipios tienen menos de 100 vecinos, y 13 comarcas presentan una densidad inferior a 10 habitantes por km², lo que ya se califica de desierto demográfico.
Sin embargo, Morés mantiene una demografía relativamente estable gracias a varios factores: su proximidad a Zaragoza (menos de una hora por la A2), la presencia de segundas residencias de familias con raíces en el pueblo y la llegada de nuevos vecinos atraídos por la calidad de vida rural y la conectividad viaria y ferroviaria del corredor del Jalón.
Infraestructuras y servicios: un pueblo bien equipado
A pesar de su reducido tamaño, Morés ofrece a sus vecinos un conjunto de infraestructuras deportivas y de ocio notable. El municipio dispone de campo de fútbol, piscinas municipales abiertas desde mediados de junio hasta mediados de septiembre, pabellón municipal y pista polideportiva. Estas instalaciones, que pueden parecer habituales en ciudades, resultan un activo diferencial en un municipio rural de 300 habitantes y contribuyen decisivamente a la calidad de vida y a la retención de población.
Las piscinas municipales, en particular, se han convertido en un punto de encuentro veraniego que atrae a vecinos, veraneantes y visitantes de los municipios del entorno, reforzando la vida social del pueblo durante los meses estivales y generando una pequeña actividad económica local.
Turismo rural: el patrimonio como oportunidad
El siglo XXI ha traído a Morés una nueva oportunidad: el turismo rural. El pueblo concentra en un espacio reducido un patrimonio histórico y natural de gran valor: restos del poblado celtíbero, vestigios romanos, el castillo medieval, la iglesia parroquial del siglo XIX, dos ermitas, el peirón de la Virgen del Rosario, los parajes naturales del Jalón y la sierra, y una red de senderos homologados encabezada por el PR-Z 98 hasta el pico La Atalaya (1.170 m). Publicaciones como el Heraldo de Aragón y la Guía Repsol han destacado recientemente a Morés como destino de turismo rural, resaltando su riqueza patrimonial y su entorno natural.
El turismo gastronómico tiene también su hueco en Morés: las cerezas de la huerta del Jalón, el aceite de oliva y los productos hortícolas de temporada son atractivos genuinos que complementan la oferta cultural y natural del municipio. El Bar La Parada de Morés, en la avenida Francisca Gil, y el Bar de Las Piscinas durante el verano, son el punto de referencia hostelero del pueblo para visitantes y vecinos.
Vida asociativa y digital: un pueblo activo
Morés es un pueblo activo en lo digital y en lo asociativo. El Ayuntamiento mantiene una web municipal actualizada y una página de Facebook con comunicación continua con los vecinos, reflejando el dinamismo de una comunidad local comprometida con la transparencia y la participación. Iniciativas como "Morés Activo" promueven actividades deportivas y de ocio para todas las edades. La andada popular "La Carrascada" agota dorsales cada año, y la vida festiva —San Félix, el Rosario, las hogueras, los Reyes Magos— convoca a emigrantes y visitantes año tras año.
Los retos del futuro
El principal reto de Morés en el siglo XXI es el mismo que el de la mayor parte del mundo rural aragonés: garantizar la continuidad demográfica y la sostenibilidad de los servicios con una población reducida y envejecida. La mejora de la conectividad digital (banda ancha en el medio rural), el fomento del teletrabajo, el apoyo a la agricultura moderna y el desarrollo del turismo rural sostenible son las líneas estratégicas sobre las que pivota el futuro de municipios como Morés.
El reto no es menor, pero la historia de Morés —un pueblo que ha sobrevivido a celtíberos, romanos, musulmanes, nobles medievales, expulsiones, guerras y despoblaciones— invita al optimismo. Con su patrimonio, su entorno natural, su comunidad y su memoria, Morés tiene todos los ingredientes para escribir un nuevo capítulo de su larga y rica historia.
Fuentes consultadas
- Gobierno de Aragón – Ficha municipal de Morés (población, comarca, alcaldesa)
- Heraldo de Aragón – Morés, pueblo rodeado de montes (2024)
- Heraldo de Aragón – La despoblación se acentúa en Aragón (2025)
- Ayuntamiento de Morés – Web oficial
Descargo de responsabilidad
Nota: Este capítulo se ha generado con Inteligencia Artificial, tiene carácter divulgativo y se apoya en fuentes oficiales del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Morés y medios de comunicación de referencia aragoneses. Los datos de población corresponden al padrón municipal más reciente disponible (2024). Para información actualizada sobre servicios y proyectos municipales, consúltese la web oficial del Ayuntamiento de Morés.