Capítulo 7: La expulsión de los moriscos — Ruptura demográfica y cambio social en Morés (1610)
En la Edad Moderna, Morés era una localidad con una presencia morisca muy importante, y esa realidad marcaba su economía, su vida diaria y la organización del trabajo en la vega del Jalón. La expulsión decretada por Felipe III —ejecutada en Aragón a partir de 1610— supuso una ruptura brusca: familias enteras abandonaron el pueblo, se alteró el equilibrio social y se abrió un periodo de incertidumbre sobre el futuro de las tierras, las casas y los oficios.
De mudéjares a moriscos
Tras las conversiones forzosas en la Corona de Aragón, los antiguos mudéjares pasaron a ser oficialmente “moriscos” o “cristianos nuevos”, aunque conservaron en muchos casos parte de sus costumbres, redes familiares y saberes agrícolas. En Morés, esa población era numéricamente mayoritaria en varios momentos, algo que se refleja en recuentos tradicionales de fuegos: por ejemplo, se menciona que en 1495 había 61 fuegos (7 cristianos y 54 musulmanes) y 60 fuegos en 1543.
Morés en manos de señores
Las fuentes patrimoniales recogen que Morés “fue un lugar poblado por moriscos” y que en 1274 pertenecía a Ximeno de Urrea, pasando después por distintas manos hasta integrarse en la órbita de los Luna (rama de Almonacid), con Antón de Luna como último representante destacado antes de la confiscación y el cambio de señorío.
El decreto de expulsión
En Aragón, el bando se publicó en Zaragoza el 29 de mayo de 1610, después de que Felipe III firmase la orden en abril de 1610, y el proceso se organizó mediante concentraciones y salidas controladas. Entre las cláusulas habituales figuraban la obligación de partir en un plazo breve, la posibilidad de llevar bienes muebles “lo que pudieren” y un marco de sanciones para quien ocultase bienes o se ocultase.
La salida desde Morés
La historia local difundida por el Ayuntamiento de Morés indica que “en 1610 fueron expulsados 980 moriscos”, cifra asociada a la salida de casi toda una comunidad.
Ese mismo texto describe un itinerario concreto: los moriscos de Morés se reunieron en Sabiñán con los de Purroy y siguieron una ruta que pasaba por Alpartir, Paniza, Azuara, Lécera, Samper, Caspe y Maella, señalado como el último punto en Aragón en ese tránsito.
Después: vacío y recomposición
El impacto no fue solo humano: la salida afectó a la disponibilidad de mano de obra, al cultivo de la huerta y a la continuidad de oficios ligados a la economía agraria. La misma fuente municipal señala que el año de la expulsión aparece como un momento de fuerte bajón en los bautismos, y que ya al año siguiente vuelven a registrarse nacimientos, lo que se interpreta como una repoblación relativamente rápida.
Este cambio dejó también una huella en los apellidos que aparecen en los libros parroquiales a partir de 1610, donde se observa un reemplazo progresivo de apellidos asociados a la comunidad anterior por otros nuevos y recurrentes.
Curiosidades
- En el relato histórico local se menciona un “cementerio musulmán” en el barrio de Suso, como recuerdo material de la comunidad previa (dato tradicional que conviene contrastar con estudios arqueológicos específicos).
- También se recoge como tradición que Almanzor “estuvo” en el castillo, sin prueba documental conocida, por lo que debe tratarse como leyenda local.
Fuentes consultadas
- Ayuntamiento de Morés – Nuestra Historia
- SIPCA – Castillo (Morés)
- IFC (DPZ) – La expulsión de los moriscos (1610-1611)
Para profundizar en los hechos, personajes y tradiciones locales relacionados con este capítulo, una referencia muy recomendable es el libro "Algunas historias de la villa de Morés", de Francisco Tobajas Gallego (Ediciones Ende, 2023). En esta obra se recogen episodios de la historia de Morés y se ofrece información complementaria que amplía el contexto y los detalles tratados aquí.
Descargo de responsabilidad
Nota: Este capítulo es divulgativo y se apoya en fuentes institucionales (Ayuntamiento de Morés, SIPCA e IFC). Para un estudio más preciso (censos originales, listados nominales, propiedades y repoblación), conviene acudir a documentación primaria y bibliografía especializada sobre moriscos en Aragón.



